1. Mejora tus habilidades digitales y tecnológicas

Tanto si eres profe como si eres padre, siempre es necesario reforzar el uso y manejo de dispositivos. Todo ello sumado a la semi-presencialidad en el colegio de algunos alumnos, de trabajo en casa, etc hace que tengamos que estar preparados para poder trabajar y seguir la dinámica del curso bajo cualquier escenario.

Los alumnos, por pertenecer a la llamada Generación Z, tienen muy desarrollado el trabajo por medio de dispositivo (sea cual sea) y solo hay que motivarlos para que no lo vean como una carga, sino como un desafío para mejorar.

2. Recuerda aquello que aprendieron durante el curso pasado

El nuevo curso implica saber por qué parte del contenido se han quedado los alumnos, qué es aquello que debemos repasar y reforzar así como el nivel por el que empezar en las diferentes asignaturas. Es importante hacerlo al empezar nuevo curso o nuevo ciclo y este año aún más, ya que venimos de trabajar online y en casa.

3. Plantéate nuevas metas con un buena dosis de motivación

Dedica el tiempo que necesites para ponerte al día, repasar, planificar y mentalizarte para el curso que comienza. Decide todo aquello que te gustaría poner en práctica este curso: tus objetivos y cómo pretendes alcanzarlos. Toma un papel y un lápiz, o tu iPad  o tu ordenador, y escríbelo para poder valorar los resultados al final del curso.

4. Llénate de confianza y optimismo ante los cambios

Este año puede que cueste un poco más adaptarnos a la vuelta a la rutina por todos los cambios y nuevas medidas de los centros con respecto a años anteriores. Lo importante es darle tiempo al cuerpo para que se ajuste, mantenerse informado y siempre afrontar el regreso a las aulas con positividad.

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